viernes, 6 de junio de 2014

ATRAES AQUELLO EN LO CUAL TE CONCENTRAS




Cuántos de nosotros hemos vivido circunstancias en las cuales nos sentimos sin salida, no encontramos respuestas a nuestros problemas y bajo esta presión tomamos decisiones que en la mayoría de los casos no son las más apropiadas para resolverlos; creo yo que la gran mayoría de las personas sufrimos dichas situaciones.
Ahora bien, debemos partir de una afirmación sencilla, cuando llegamos a este mundo a la maravillosa experiencia de vivir, llegamos sin ningún tipo de problema, y es en el camino, de acuerdo al entorno en el cual vivimos, que cada uno se libra sus propias batallas, algunas de estas nos acompañan desde pequeños, expresiones como: El dinero no alcanza, solo los “ricos” pueden darse lujos y comprarse lo que quieran, para conseguir dinero debes estudiar una carrera o de lo contrario aguantaras hambre, tanto mujeres como hombres son infieles no debes confiar nunca en tu pareja porque te la jugara con la primera persona que se encuentre, la pareja que conseguiste solo te quiere por interés, eres un inútil, no sirves para nada; la lista puede ser interminable, escuchando esto desde muy pequeños, nuestro subconsciente lo reproducirá una y otra vez, por más que nosotros no lo deseemos, por consiguiente en nuestra edad adulta ya estamos predestinados a fracasar, a que cada empresa que deseemos sacar adelante sea cual fuere, nunca tendrá éxito; y ni para qué hacer referencia a nuestras relaciones personales, porque siempre estarán mal.
Pensemos un poco, si nosotros mismos nos damos cuenta que también desde pequeños nos enseñaron una frase que dice: “pide y se te dará”, nos hemos puesto a pensar que pedimos en realidad, en que se encuentra centrado nuestro pensamiento, cuantas veces al día pensamos en lo malo, en los problemas, en cómo resolverlos; y ¿cuántas veces pensamos en abundancia, prosperidad, amor hacia nosotros mismos y hacia los demás, salud, perdón?, la respuesta salta a la vista, siempre estamos pensando en conflicto, en celos, (lo cual no es otra cosa que miedo a perder lo que supuestamente nos pertenece), aun así decimos: ¿Dios mío porque a mí?; es simple, porque donde esta nuestra fe (pensamiento), esta Dios padre presente para cumplirlo; ahora dirás ¿entonces Dios es malo?, no en lo absoluto, simplemente que sus principios son muy claros y nosotros creemos que le cumplimos pero en verdad estamos muy lejos de ello… (Continuara)

sábado, 15 de febrero de 2014

Trabajar sin esperar que te lo agradezcan

Trabajar sin esperar que te lo agradezcan -

"Trabajar sin esperar nada a cambio, eso es lo que debes llegar a
realizar. Porque no hay peor obstáculo que esperar ser reconocido y
apreciado por tu trabajo. Esperas, esperas... y esta espera te
paraliza. Si estas siempre esperando un signo de aprobación o de ánimo – lo que quizá no llegue nunca – tu actividad se resentirá. Sin
embargo, el ser humano sólo puede desarrollarse con la actividad, la de
su cuerpo físico, pero sobre todo, la de su corazón, su intelecto, su
alma y su espíritu. Cuando esperas un reconocimiento bajo la forma que
sea, ¿no sientes acaso que te limitas y que algo en ti se
ensombrece? Decídete pues a actuar por la única y sencilla razón de que
sientes que es útil y bueno. No esperes nada a cambio y vivirás en la
libertad y la luz."
(Omraam M. Aivanhov)